El Real Madrid salió al césped herido en el orgullo y con siete bajas —seis en defensa—, pero con una intensidad que no había mostrado en semanas. Enfrente, un Manchester City paciente, dispuesto a castigar cualquier error, terminó llevándose un 2-1 que deja a los blancos con solo dos triunfos en sus últimos ocho partidos.
El planteamiento inicial de Xabi Alonso funcionó. Con Rodrygo abierto a la derecha, Gonzalo como ‘9’ y Ceballos moviendo los hilos, el Madrid encontró equilibrio y mordió arriba. Apenas arrancaba el juego cuando el árbitro señaló penal sobre Vinícius, pero el VAR corrigió: la falta de Nunes fue al borde del área y el tiro libre de Valverde se fue rozando el poste.
El impulso blanco continuó con transiciones rápidas. En una de ellas, un pase filtrado de Jude Bellingham habilitó a Rodrygo, que atacó el espacio y cruzó su disparo para el 1-0. El brasileño rompió así una sequía de 32 partidos oficiales sin marcar y lo celebró con un abrazo con Alonso, buscando convertir el gol en punto de inflexión para un equipo sin rumbo claro.
“Real Madrid volvió a competir, pero careció de pegada y concentración en los momentos clave.”
El City, sin noticias de Erling Haaland en los primeros minutos, reaccionó a balón parado. En un tiro de esquina, Josko Gvardiol ganó en el salto y el cabezazo terminó en un rebote que Thibaut Courtois no logró controlar; el joven Nico O’Reilly aprovechó el regalo para empatar casi a puerta vacía.
Solo ocho minutos después llegó el golpe definitivo del campeón inglés. El VAR volvió a intervenir para avisar de un agarrón de Antonio Rüdiger sobre Haaland en el área. El noruego tomó la responsabilidad y convirtió el penal con zurdazo ajustado, volteando el marcador 2-1 y silenciando al Bernabéu.
En la segunda parte, la energía madridista ya no fue la misma. El equipo local, sin la presencia de Kylian Mbappé, que se quedó en el banquillo, empezó a sufrir con la posesión prolongada del City. Courtois mantuvo con vida a los suyos con una doble atajada a Haaland y Cherki, mientras en la otra área se escapaba una ocasión clara de Bellingham, que elevó de más su definición cara a cara con el arquero visitante.
Con el paso de los minutos, el City se sintió cómodo. Bernardo Silva se adueñó del balón, Jérémy Doku encaró una y otra vez por banda y la movilidad de Cherki y Phil Foden estiró a una defensa blanca cada vez más frágil. Xabi Alonso respondió echando mano de todo lo disponible, incluso dando entrada a Endrick, mientras Guardiola refrescó líneas con Reijnders, Savinho y Marmoush desde el banquillo.
En el tramo final, el Madrid tiró de orgullo. Vinícius falló un remate de cabeza y luego una tijera dentro del área, siempre a pases de un insistente Rodrygo. La última gran opción fue de Endrick, cuyo testarazo se estrelló en el travesaño ante un City que terminó despejando balones como pudo para conservar la ventaja y evitar otra remontada europea del conjunto blanco.
La derrota, segunda consecutiva en casa, deja al Real Madrid fuera de los primeros ocho de la fase de liga de la Champions, mientras el Manchester City se coloca entre los cuatro mejores con 13 puntos tras seis jornadas. La afición del Bernabéu despidió al equipo con silbidos y aumentó la presión sobre Xabi Alonso, cuyo proyecto vive su momento más delicado de la temporada.












