Yulia Burtseva, influencer rusa con residencia en Italia, murió a los 38 años tras someterse a una cirugía estética para aumentar el volumen de sus glúteos en una clínica privada de Moscú.
El procedimiento implicaba inyecciones consideradas de alto riesgo, y poco después la salud de Burtseva sufrió una complicación grave que derivó en una emergencia médica.
Según reportes, la causa del deterioro fue un choque anafiláctico, situación que llevó a su traslado inmediato a un hospital donde finalmente no pudieron reanimarla.
Horas antes de la cirugía, la influencer compartió contenido en redes sociales desde un café en Moscú, lo que generó conmoción entre sus seguidores al conocer el desenlace fatal.
El Comité de Investigación de Moscú confirmó la apertura de una carpeta penal para esclarecer responsabilidades y evaluar si hubo negligencia médica por parte del personal de la clínica.
Las autoridades aseguraron la documentación clínica y ordenaron exámenes forenses y médicos para continuar con la investigación.
La clínica se promociona como un centro de medicina estética avanzada, aunque en reseñas públicas existen opiniones divididas, incluyendo acusaciones sobre prácticas comerciales agresivas.
El esposo y la hija de Burtseva permanecen en Italia, mientras que otros familiares están en Rusia. Su muerte ha generado un debate sobre los riesgos de estos procedimientos y su promoción en redes sociales.












