Nvidia presentó una nueva plataforma de chips de inteligencia artificial (IA) llamada Vera Rubin, en el Consumer Electronics Show (CES) en Las Vegas, con el objetivo de reforzar su posición en el mercado de chips para centros de datos de IA.
La firma californiana, reconocida como la empresa más valiosa del mundo, domina actualmente con un 80% dicho mercado, pero enfrenta presión de competidores tradicionales como AMD e Intel.
Además, grandes clientes como Google, Amazon y Microsoft están desarrollando chips propios para reducir su dependencia de Nvidia.
El nuevo modelo Vera Rubin, nombrado en honor a la astrónoma estadounidense, representa un avance técnico importante respecto a la generación anterior y se espera que esté disponible en la segunda mitad de 2026.
Esta plataforma incluye seis chips que funcionan como una supercomputadora de IA y promete ser cinco veces más eficiente que los productos anteriores, una mejora clave frente a la creciente preocupación por el consumo energético.
El desarrollo de estos chips comenzó menos de un año después del lanzamiento de la última CPU y GPU de la empresa, demostrando su estrategia de acelerar el ritmo anual de innovación en tecnología de IA.
El CEO de Nvidia, Jensen Huang, destacó que avanzar en la capacidad de cómputo de los chips de inteligencia artificial cada año es una decisión estratégica para mantener su competitividad.
La compañía también enfrenta retos externos, como las restricciones de exportación impuestas por Estados Unidos que han impulsado a China a buscar alternativas domésticas a los productos de Nvidia.
Así, Nvidia continúa apostando por fortalecer su liderazgo tecnológico en un mercado de rápida evolución y alta competencia.












