En Tamaulipas se presentan en promedio entre uno y dos accidentes por semana relacionados con pipas que transportan gasolina, diésel o aceite de grado alimenticio.
Ante estos incidentes, la Guardia Nacional, la Guardia Estatal y Protección Civil del Estado trabajan de forma coordinada para acordonar las zonas afectadas y minimizar riesgos.
El coordinador estatal de Protección Civil, Luis Gerardo González de la Fuente, declaró que a pesar de la baja incidencia, las autoridades permanecen en alerta, debido a la peligrosidad de las sustancias involucradas.
En caso de derrames, se procede a limpiar la zona con equipo especializado y se aplican protocolos para evitar afectaciones en la población.
Además, mencionó que se envían recomendaciones constantes a transportistas para prevenir estos accidentes y mantener la seguridad vial.
González de la Fuente recordó la explosión de una pipa de gas LP en Iztapalapa como un ejemplo que subrayó la necesidad de reforzar medidas preventivas a nivel nacional.
En Tamaulipas, se realizan inspecciones habituales para verificar que los transportes de carga pesada cumplan la normatividad vigente y garantizar una reacción oportuna en caso de accidentes.
Estas acciones buscan evitar víctimas y proteger a la población en situaciones de emergencia relacionadas con el transporte de sustancias peligrosas.












