Transportes Unidos Mexicanos (TUM) se deslindó públicamente del empresario mexicano Manfred Mauricio Quintanilla, quien permanece detenido en California, Estados Unidos. La compañía afirmó que su vínculo con el grupo es únicamente patrimonial y que no tiene injerencia en la conducción del negocio.
De acuerdo con el registro del Servicio de Control de Migración y Aduanas (ICE), Quintanilla Hernández fue ingresado al Centro de Detención de Adelanto, una instalación migratoria en ese estado. Hasta ahora, se desconocen los motivos formales de la detención y tampoco se ha confirmado si enfrenta alguna investigación específica por parte de autoridades mexicanas.
En una carta enviada al medio, TUM detalló que “Manfred Mauricio Quintanilla participa únicamente como accionista minoritario por una herencia familiar”. Según la empresa, su participación se limita a esa condición societaria y no implica control del capital ni influencia en la toma de decisiones estratégicas.
La compañía subrayó además que Quintanilla “no tiene participación directiva, administrativa, operativa o de representación” dentro de TUM desde hace más de quince años. Es decir, no ocupa cargo alguno en el consejo, no forma parte del equipo directivo y no aparece como responsable de áreas clave del grupo de transporte y logística.
El documento agrega que el empresario “no interviene en decisiones comerciales, contractuales ni en la operación logística de TUM”. Con ello, la firma busca marcar una separación clara entre la situación personal y legal de Quintanilla y el funcionamiento cotidiano de la empresa, sus contratos y su relación con clientes y proveedores.
En días recientes, diversos reportes mediáticos habían identificado a Quintanilla como figura central en el grupo, a raíz de su detención en Estados Unidos y de señalamientos sobre procesos judiciales que enfrentaría en México. La postura difundida por TUM intenta corregir esa percepción y recalcar que su papel actual es únicamente el de socio minoritario sin funciones ejecutivas.
La empresa insistió en que, hasta el momento, ninguna autoridad ha notificado oficialmente a TUM sobre las causas de la detención del empresario. Señaló que cualquier proceso jurídico que se le atribuya corresponde exclusivamente a su persona y no guarda relación con las operaciones, contratos o compromisos laborales de la compañía.
“La empresa insiste en que la situación legal de Quintanilla no afecta ni define la operación diaria de TUM.”
En paralelo, el grupo recordó que mantiene sus servicios de transporte y logística operando con normalidad bajo la conducción de sus equipos directivos y operativos, y que continúa cumpliendo sus compromisos comerciales, laborales y regulatorios. El mensaje está dirigido tanto a clientes como a empleados y autoridades, en un contexto de mayor escrutinio hacia las empresas vinculadas con transporte de carga entre México y Estados Unidos.
Con esta aclaración, TUM busca acotar el impacto reputacional del caso y dejar en manos de las instancias correspondientes la definición del futuro legal de Manfred Mauricio Quintanilla, mientras la compañía mantiene su estrategia de negocio y su operación habitual.












