La carretera federal Victoria–Zaragoza se convirtió en escenario de una serie de accidentes graves durante diciembre de 2025 y los primeros días de 2026, dejando un saldo preliminar de al menos 19 personas fallecidas y más de 60 lesionadas.
Los incidentes ocurrieron mientras miles de familias viajaban para las celebraciones de Navidad y Año Nuevo, en eventos que incluyeron choques frontales, impactos por alcance e incendios derivados de colisiones con unidades pesadas.
El primer accidente registrado fue el 21 de diciembre, cerca del municipio de Casas, donde un choque frontal entre un automóvil y una camioneta provocó la muerte de tres personas, además de varios heridos trasladados por Cruz Roja y Protección Civil.
El 25 de diciembre se reportó otro percance en el tramo sur hacia Zaragoza, sin confirmarse fallecidos, aunque usuarios denunciaron maniobras imprudentes en la vía.
El 27 de diciembre, un autobús de pasajeros chocó contra un tráiler en Güémez, causando dos muertos y 35 heridos; cuatro pasajeros quedaron atrapados y se requirió evacuación especial.
Un accidente por alcance el 29 de diciembre en Llera de Canales dejó ocho heridos sin fallecidos, reforzando la percepción de saturación y peligro en la carretera.
Los primeros días de 2026 no mejoraron la situación: el 2 de enero, un choque entre un automóvil y dos vehículos pesados provocó cuatro muertes calcinadas y daños materiales superiores a medio millón de pesos.
Al día siguiente, otro choque frontal en Llera cobró la vida de cinco personas, incluyendo tres menores, y dejó varios heridos graves, además de provocar bloqueos y desvíos en el tráfico.
Las autoridades alertaron continuamente sobre los riesgos en la carretera, señalando excesos de velocidad, invasión de carril y la alta presencia de vehículos pesados como causas frecuentes, además de mencionar deficiencias en iluminación y señalización.












