La detención del ex presidente venezolano Nicolás Maduro fue producto de sus propias decisiones, según un comunicado conjunto del Departamento de Justicia de Estados Unidos, FBI y DEA.
Las agencias indicaron que agotaron todas las instancias legales para resolver el caso pacíficamente antes de ejecutar el operativo en Venezuela.
La acción se enfocó en una investigación relacionada con una operación de tráfico de drogas de gran escala que ha aumentado la violencia y la crisis de drogas que afecta a Estados Unidos.
Estas dependencias federales insistieron en que la responsabilidad de la situación recae en aquellos que continuaron con actividades criminales, negándose a rechazarlas.
El documento agradece al Departamento de Guerra por su apoyo militar clave en el operativo que, según reportes, dejó al menos 80 fallecidos.
Detallan que el procedimiento requirió meses de coordinación entre diversas dependencias del gobierno federal y que hubo un riguroso cumplimiento de normativas y protocolos, bajo vigilancia presidencial.
Además de Maduro, la captura incluye a su esposa, Cilia Flores, realizada respetando todas las leyes estadounidenses.
Las agencias resaltaron que personal especializado del FBI y DEA trabajó junto a abogados y equipos tácticos para asegurar la transferencia segura de los detenidos de alto riesgo.












