Jóvenes que no estudian ni trabajan, conocidos como “ninis”, en México siguen siendo un reto para el programa Jóvenes Construyendo el Futuro (JCF) pese al gasto y el aumento en el monto de su beca.
La Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) informó que el programa llega a 2026 con la meta de incorporar a 500,000 jóvenes, con un presupuesto de 25,173 millones de pesos.
Desde su inicio en 2019, el programa ha beneficiado a más de 3.3 millones de jóvenes, pero la tasa de jóvenes no activos económicamente sigue estancada en torno al 18.9%, de acuerdo con parámetros de la OCDE.
La persistencia de la informalidad y la escasez de empleos formales tras la capacitación dificultan reducir significativamente la población que ni estudia ni trabaja.
En 2025, la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) reportó que 14.5 millones de jóvenes entre 15 y 29 años forman parte de la Población No Económicamente Activa, aunque no todos son estrictamente “ninis”.
Para incentivar la participación, el monto de la beca mensual subirá a 9,582 pesos, un aumento del 13% relacionado con el salario mínimo.
El programa también apunta a atender zonas de rezago y comunidades indígenas, aunque la vinculación con empleos estables y formales sigue siendo un desafío.
El reto para 2026 es no solo distribuir recursos sino lograr que el subsidio se traduzca en productividad y empleo formal para los jóvenes beneficiarios.
La STPS mantiene un seguimiento constante para evaluar la efectividad del programa y buscar alternativas que impacten favorablemente en la inclusión laboral y educativa de los jóvenes.












