México importa el 60% del pistacho que consume, principalmente desde Estados Unidos, informó una consultoría especializada en desarrollo de negocios.
El análisis señaló que aunque existen cultivos en estados como Chihuahua y Sonora, la producción mexicana es limitada y no figura entre los países principales productores.
El consumo de pistaches en México crece un 12% anual, impulsado por su uso en productos gourmet como cremas, snacks, helados, y chocolatería de lujo.
El comercio total de pistaches con cáscara en México fue de 51.4 millones de dólares durante 2024, de los cuales 33 millones provinieron de importaciones desde Estados Unidos.
En cuanto a pistaches sin cáscara, el comercio es menor, con un valor de 871,000 dólares en 2024.
Este cultivo es altamente nutritivo, aportando proteínas, fibra y minerales, factores que alimentan la creciente demanda global y nacional.
La consultoría destacó que depender de importaciones genera vulnerabilidad ante fluctuaciones de precios, aranceles y oferta.
Estados Unidos lidera la producción mundial con el 65% del total, seguido de Irán y Turquía con el 8% cada uno.
El mercado global ofrece oportunidades para crecer, especialmente en productos procesados, por lo que México puede fortalecer su producción si aprovecha su potencial actual.












