El sector energético enfrenta retos para concretar proyectos de plantas renovables recientemente aprobados por la Secretaría de Energía (Sener).
Estos proyectos aún deben asegurar contratos de venta de energía para obtener financiamiento y superar riesgos sociales, ambientales y técnicos.
Entre los más grandes destacan dos parques fotovoltaicos en Campeche denominados “La Alegría” y “La Esperanza”, con capacidades de 694 y 350 megawatts, respectivamente.
En total, se autorizaron 12 parques fotovoltaicos y seis eólicos con potencia conjunta de 3,475 megawatts, asignados a 14 empresas el pasado 19 de diciembre.
Especialistas explican que tener permiso no garantiza la ejecución, ya que falta definir socios, contratos bilaterales y esquemas financieros en tiempos previstos.
La convocatoria se enfocó en proyectos con avances técnicos y ubicados en zonas con déficit energético, como la Península de Yucatán y Occidente.
Se subraya que la participación fue principalmente de desarrolladores que buscarán empresas generadoras para completar la construcción y operación.
Además de los aspectos financieros, los proyectos enfrentan riesgos sociales, ambientales y de interconexión, lo que puede afectar su realización.
La expectativa es moderar objetivos en esta primera fase y considerar futuras rondas para cumplir metas de generación renovable.












