El número de ciudadanos estadounidenses detenidos por el Ejército Mexicano y la Guardia Nacional ha aumentado de forma sostenida en los últimos años.
De acuerdo con registros oficiales de 2012 al febrero de 2025, se han realizado 3,526 aprehensiones, concentrándose más del 80% desde 2018.
La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) informó que estas detenciones se han dado en 24 estados, mayormente en entidades fronterizas como Baja California, Tamaulipas y Sonora, que juntas representan el 63% del total.
El año 2024 registró 969 detenciones, un incremento del 141% respecto a 2023, con un promedio de dos aprehensiones diarias.
Las acciones militares se ejecutan bajo el principio de flagrancia delictiva, principalmente aplicando la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos.
Las personas detenidas son presentadas ante autoridades ministeriales conforme a los protocolos legales, que determinan el tipo de delito cometido.
Aunque no hay datos precisos sobre el seguimiento a cada caso, al 30 de junio de 2025 había 1,132 estadounidenses en cárceles mexicanas, distribuidos en diversos Centros Federales de Readaptación Social.
Expertos en seguridad señalan que estas detenciones reflejan la participación de ciudadanos estadounidenses en delitos relacionados con el tráfico ilegal de armas y la violencia organizada transnacional.
Además, advierten sobre la transferencia de conocimientos técnicos y tácticos a organizaciones criminales, lo que aumenta la sofisticación en ataques y afecta a la población civil.












