La venta de Warner a Netflix ha generado preocupación sobre el futuro de las salas tradicionales de cine. Michael B. Jordan, reconocido actor y cineasta, ofreció su postura en una alfombra roja reciente sobre este cambio.
Jordan afirmó que lo esencial en el cine es la experiencia comunitaria de ver películas en la pantalla grande. Destacó que esa vivencia es la que enriquece títulos como Sinners, que compite en la actual temporada de premios.
Subrayó que no se trata de rechazar las remakes o las propiedades intelectuales, las cuales tienen un gran impacto comercial, sino de fomentar la originalidad y la creación de nuevas historias.
El actor invitó a los estudios y plataformas a que tomen riesgos con cineastas y narradores para descubrir propuestas frescas y emocionantes.
El llamado de Jordan por preservar el cine tradicional coincide con su participación en la temporada de premios gracias a su actuación en una producción de Warner.
Este debate surge en un contexto en el que las plataformas de streaming adquieren casas productoras clave en Hollywood, moldeando la forma en que se consumen las películas.
Jordan concluyó que mientras el cuidado por la cinematografía sea prioridad y se mantenga la oportunidad de compartir la experiencia en salas, el cine crecerá.
Por ahora no se informó qué modificaciones concretas habrá en las estrategias de Warner ni Netflix respecto a los estrenos en cines físicos o en línea.












