Maggie Tamez
Ciudad de México.– Petróleos Mexicanos (Pemex) confirmó que el derrame de hidrocarburo que ha afectado costas del Golfo de México, incluido Tamaulipas, tuvo su origen en una fuga dentro de su propia infraestructura en el complejo Cantarell, lo que derivó en la separación del cargo de tres altos funcionarios.
Durante conferencia de prensa, el director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, informó que la investigación interna —respaldada por análisis científicos, imágenes satelitales y bitácoras de embarcaciones— permitió ubicar el origen del incidente y detectar irregularidades en la atención de la contingencia.
“No es una plataforma donde ocurrió el incidente; fue un oleoducto de 36 pulgadas”, precisó el funcionario, al descartar versiones iniciales y ubicar la falla en la red de ductos del activo Cantarell, en la Sonda de Campeche.
El directivo detalló que el 6 de febrero se detectó la presencia de aceite cerca de una plataforma, lo que activó protocolos de contención; sin embargo, las condiciones climáticas y la complejidad del sistema de ductos retrasaron la localización exacta de la fuga.
Fue hasta el 8 de febrero cuando buzos especializados identificaron el punto de emanación en el oleoducto, mientras que la reparación concluyó el 18 de febrero. No obstante, uno de los elementos que encendió las alertas fue que la válvula principal se cerró hasta el 14 de febrero, es decir, ocho días después de detectado el problema.
En este contexto, Rodríguez Padilla confirmó que se tomaron medidas administrativas: fueron separados de sus cargos el subdirector de Seguridad, Salud en el Trabajo y Protección Ambiental, así como el coordinador de Control Marino, Derrames y Residuos, y el líder de Derrames y Residuos.
Además, se interpusieron denuncias ante la Fiscalía General de la República y la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno para deslindar responsabilidades.
Por su parte, la secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, Rosaura Ruiz, respaldó los hallazgos al señalar que existe evidencia científica del derrame. “Existe evidencia de que sí hubo un derrame de hidrocarburo”, afirmó, al detallar que se analizaron más de 70 imágenes satelitales del Golfo de México.
El caso ha generado preocupación por el impacto ambiental en el litoral, particularmente en estados como Tamaulipas, donde desde febrero se han reportado afectaciones asociadas a la presencia de crudo en costas.
El reconocimiento oficial de Pemex no solo confirma el origen del derrame, sino que abre la puerta a investigaciones administrativas y penales, en medio de cuestionamientos sobre los tiempos de respuesta y los protocolos de atención ante emergencias en instalaciones estratégicas del país.













