China destaca como un inversor importante en el sector petrolero de Venezuela, con una inversión estimada superior a 2,100 millones de dólares desde 2016, según el American Enterprise Institute.
El país asiático también es gran comprador del crudo venezolano, importando cerca de 470,000 barriles por día en 2025, según Vortexa, equivalente al 4.5% de las importaciones marítimas chinas.
Estas importaciones muchas veces se comercializan bajo otras denominaciones y son adquiridas en su mayoría por pequeñas refinerías independientes chinas llamadas “teteras”.
Parte del petróleo exportado se utiliza para saldar la deuda de Caracas con Pekín, que analistas estiman en más de 10 mil millones de dólares.
En cuanto a la producción, la petrolera estatal China National Petroleum Corp. (CNPC) mantenía actividades antes de las sanciones estadounidenses de 2019 y participa en una empresa conjunta llamada Sinovensa junto con la estatal venezolana PDVSA.
Otras empresas chinas como Sinopec Group controlan reservas significativas, con cerca de 2,800 millones de barriles de reservas en Venezuela.
Además, firmas privadas como China Concord Resources Corp. y Kerui Petroleum han buscado invertir y obtener contratos para producción petrolera, aunque no se precisó el estado actual de esos acuerdos.
La inversión y colaboración chinas mantienen una posición relevante en el sector petrolero venezolano, a pesar de las complicaciones derivadas de sanciones y gestión interna.












