En México, 15.7% de las viviendas se rentan y es común que los depósitos de garantía no sean devueltos al finalizar el contrato. Esto genera frecuentes quejas entre los inquilinos.
Los especialistas indican que, en primer lugar, es fundamental revisar si existe un contrato firmado. Sin contrato, la protección legal es limitada.
Cuando hay contrato, se recomienda intentar un acuerdo amigable con el arrendador para repartir posiblemente el depósito en partes iguales.
Si no se logra consenso, la siguiente etapa sugerida es acudir a Justicia Alternativa, un mecanismo rápido para resolver conflictos mediante diálogo y cooperación.
Cuando el diálogo no es suficiente, se puede demandar al arrendador para exigir la devolución del depósito o las deducciones correspondientes por daños o adeudos.
El proceso legal suele ser poco común para montos menores debido a que los abogados prefieren casos con cantidades mayores; sin embargo, cuando se litiga, las posibilidades de éxito para el arrendatario son altas.
Además, se destaca que el propietario debe justificar cualquier deducción con documentación y que la Justicia Alternativa evita el desgaste económico y emocional de un juicio convencional.
Esta herramienta está diseñada para conflictos no graves y fomenta acuerdos basados en la voluntad de las partes, lo que suele agilizar la resolución.
Si el arrendador incumple la devolución, expertos aconsejan esperar hasta seis meses para luego citarlo a Justicia Alternativa y, si sigue la negativa, proceder con una demanda.












