El componente laboral del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) ha ganado relevancia como factor clave para la competitividad en la región, señalaron sindicatos durante audiencias públicas en Washington.
En estos encuentros, representantes sindicales y expertos evaluaron la aplicación del Capítulo Laboral y el Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida del tratado.
Se destacó que aspectos laborales afectan decisiones empresariales como inversión, salarios y ubicación de operaciones productivas en Norteamérica.
Roy Houseman, de United Steelworkers, relacionó el déficit comercial entre México y Estados Unidos con diferencias salariales, que incentivan la relocalización de manufacturas.
Peter Greenberg, de la International Association of Machinists, señaló que el uso de mecanismos laborales ha sido limitado pese al volumen comercial y destacó los retos en sectores especializados como el aeroespacial.
Eric Gottwald, de la AFL-CIO, afirmó que desafíos estructurales en la implementación del capítulo laboral afectan la competencia y percepción de riesgos legales en México.
Las audiencias reflejaron que el tema laboral ha trascendido lo sindical para convertirse en una variable estratégica en el entorno empresarial regional.
Se prevé que la agenda laboral será un eje central en una posible revisión futura del T-MEC entre México y Estados Unidos.












