México se consolida como un proveedor importante de petróleo a Cuba en un contexto donde Venezuela, antes principal suministrador de la isla, enfrenta sanciones y reducción en sus exportaciones.
La presidenta Claudia Sheinbaum indicó que aunque México adquiere mayor relevancia por la situación en Venezuela, no hay un aumento en los envíos más allá de lo habitual.
Los despachos, que se hacen mediante contratos y ayuda humanitaria, no cuentan con cifras precisas oficiales, aunque datos reportados a la SEC señalan un promedio de 19 mil 200 barriles diarios hasta septiembre de 2025.
Estas cantidades incluyen crudo y derivados, y coinciden con el seguimiento satelital realizado por expertos que observaron una disminución tras la visita del secretario de Estado estadounidense Marco Rubio a México.
Desde 2024, México ha tenido un rol clave en el suministro energético a Cuba, especialmente ante apagones y crisis recurrentes en la isla provocados en parte por la reducción del crudo venezolano.
Expertos advierten sobre la posible presión de Estados Unidos hacia México en relación con estos envíos, dado el complejo contexto político y económico.
Además, los envíos se efectúan a través de una filial privada de Pemex, Gasolinas Bienestar, generando cuestionamientos sobre la transparencia financiera de estas operaciones.
Mientras tanto, Cuba enfrenta largos apagones y problemas en el suministro de agua y combustible, situación que ha llevado al expresidente Donald Trump a declarar que la isla «parece estar a punto de caer» ante la pérdida de ingresos por petróleo venezolano.
El gobierno mexicano no ha detallado sus estrategias futuras respecto al suministro de petróleo a Cuba, aunque estas operaciones representan una pequeña fracción de la producción nacional, que también está en descenso.












