Maggie Tamez
En una acción legislativa calificada como de vanguardia, el Congreso de Tamaulipas aprobó reformas al Código Penal del Estado y a la Ley de Atención a Víctimas para sancionar de manera expresa las agresiones cometidas con ácido y sustancias corrosivas, particularmente cuando las víctimas sean mujeres por razones de género.
La iniciativa fue promovida por el diputado Sergio Arturo Ojeda Castillo y avalada por el Pleno con el objetivo de tipificar el delito de lesiones provocadas con ácido, establecer sanciones más severas y garantizar atención médica integral, incluidas cirugías reconstructivas.
Con la adición de los artículos 328 Bis 1 y 328 Bis 2 al Código Penal del Estado, se establece que a quien, por sí o por interpósita persona, cause lesiones utilizando ácido, álcalis o cualquier sustancia corrosiva, cáustica, irritante, tóxica o inflamable, se le impondrán de 7 a 15 años de prisión y de 300 a 700 días multa.
Desde tribuna, el legislador subrayó la gravedad de este tipo de violencia:
“La violencia con ácido y otros líquidos corrosivos tiene por objeto e intención marcar o desfigurar y dejar una huella imborrable en el rostro de las víctimas, lo cual constituye indudablemente una de las manifestaciones más dramáticas, crueles y atroces de la violencia en contra de las mujeres por razones de género”, expresó.
La reforma contempla agravantes específicas. Si las lesiones afectan rostro, cuello, brazos, manos u órganos sexuales, la pena aumentará hasta en un tercio. Cuando la víctima sea mujer, persona con discapacidad o menor de edad, la sanción podrá incrementarse hasta en una mitad.
Además, si las lesiones ponen en peligro la vida, dañan órganos o funciones vitales o comprometen más de la mitad del cuerpo, se aplicará la penalidad prevista para homicidio o feminicidio en grado de tentativa, según corresponda. También se incorporan las laceraciones químicas como una circunstancia dentro del delito de feminicidio, fortaleciendo el marco jurídico en materia de violencia de género.
En materia de atención a víctimas, se reformó el artículo 28 de la Ley de Atención a Víctimas para el Estado de Tamaulipas, a fin de incluir de manera expresa las cirugías reconstructivas como parte de los servicios médicos de emergencia.
“Por ello, resulta necesario prevenir, atender, sancionar y erradicar este tipo de actos contra las mujeres”, concluyó Ojeda Castillo al fijar su postura.
Con estas modificaciones, Tamaulipas busca cerrar vacíos legales y enviar un mensaje contundente contra una de las formas más extremas de violencia de género.













