Baja California se posiciona como un actor clave en la revisión del T-MEC programada para 2026, impulsando una estrategia para fortalecer su competitividad ante retos económicos y geopolíticos.
El proceso incluye una consulta regional multisectorial coordinada por Deloitte y la Secretaría de Economía e Innovación estatal, que involucró foros, entrevistas y análisis internacionales.
Los resultados revelan que 80% de los participantes apoya la integración con Norteamérica y un 70% reconoce beneficios del T-MEC para inversión, empleo y competitividad.
Sin embargo, existen riesgos vinculados a la incertidumbre comercial y posibles retrasos en proyectos por cambios regulatorios sin claridad.
Las propuestas específicas por sector incluyen digitalización aduanera y reglas claras en manufactura; certidumbre y cooperación trilateral en energías renovables; incentivos y formación para semiconductores; y reconocimiento mutuo sanitario para dispositivos médicos.
La hoja de ruta 2025-2026 plantea acciones clave como inspección conjunta en fronteras, programas de formación dual, incentivos a clústeres estratégicos y la creación de un consejo estatal para coordinar esfuerzos.
La revisión del T-MEC se perfila como una prueba de capacidad de ejecución rápida en digitalización, regulación y talento para mantener y potenciar el liderazgo en integración regional.
El reto apunta a convertir diagnósticos técnicos en resultados concretos antes de que se cierre esta ventana de oportunidad estratégica.












