Maggie Tamez
Ciudad Victoria, Tamaulipas.– La diputada local Blanca Anzaldúa llamó a fortalecer la participación de madres y padres de familia en la crianza de los hijos, al advertir que la falta de acompañamiento en el hogar está derivando en problemas de conducta en niñas, niños y adolescentes, así como en una creciente desconexión familiar provocada por el uso excesivo de dispositivos electrónicos.
En ese sentido, señaló que la formación de valores no puede recaer únicamente en las escuelas, sino que inicia en el hogar, con la presencia activa de los padres y la comunicación constante con los hijos para establecer límites y orientación.
“Qué es lo que nos está pasando? Que no estamos siendo padres acompañantes, las mujeres estamos pariendo y estamos teniendo a los hijos y los mandamos a la escuela, pero llegan a la casa y los metemos a los celulares, los sentamos frente a un televisor, pero no hay pláticas con ellos, no hay recomendaciones de qué sí debes hacer y qué no debes hacer”.
Agregó que esta falta de guía está teniendo consecuencias visibles en la sociedad, desde conductas de riesgo hasta hechos de vandalismo y falta de valores, por lo que insistió en la necesidad de una corresponsabilidad social.
“Entonces, ¿qué necesitamos hacer los padres? ser padres presentes en la vida de los hijos pero no presentes para decirle vente, vamos a robarnos un espacio de un carro no, que eso lo estamos viendo en la tele se llevan a los hijos a enseñarles a delinquir no, señores padres de familia esto es una tarea de todos como sociedad y no es una tarea del gobierno Eso hay que tenerlo muy, muy en claro”, señaló.
La legisladora también advirtió que la falta de acompañamiento en casa ha debilitado la autoridad de los docentes y complicado el ambiente en las escuelas, donde dijo que cada vez es más difícil corregir conductas sin enfrentar resistencia de padres o alumnos.
Finalmente, la diputada llamó a reconstruir la educación desde el núcleo familiar, al considerar que sin acompañamiento en casa, las escuelas no pueden por sí solas contener el deterioro de la convivencia y el aprendizaje en las nuevas generaciones.













